Si te llamo amigo,
siempre tu tendrás parte de mi corazón,
siempre estaré orgullosa,
de serte siempre fiel.
Tanto como yo necesito amistades,
tu debes necesitarlas también.
Yo también formaré parte de tu corazón,
para estar siempre cerca cuando me necesites,
no estaré ahí en carne,
pero siempre estaré ahí en espíritu.
Soportaré tus cambios de ánimo,
y trataré de entender tus necesidades,
cuando estés enojado.
Reiré contigo cuando tu lo hagas.
Cuando tu tristeza te sobrepase,
lloraremos juntos,
si te sientes caído,
yo te levantaré y echaré tus dudas lejos,
cuando pienses que no puedes continuar,
yo te recordaré que "si" puedes,
cuando te desanimes, yo levantaré tu ego bien alto.
Cuando necesites silencio pero no soledad,
nos sentaremos juntos en paz y silencio.
Cuando desees jugar,
siempre tendrás un compañero de juegos,
cuando te sientas arriba del mundo,
yo te abrazaré suavemente la espalda,
y te diré que tienes todo el derecho de estar ahí.
Nunca estarás completamente solo
un pedazo mío siempre estará contigo,
una cosa siempre te podré brindar,
el regalo de mi amistad,
para que tú lo aceptes.
Permite que nuestra amistad te haga sonreír,
que brinde alegrías a tu vida,
como tú lo has hecho conmigo,
cuando te sientas confundido,
y pierdas tu camino,
permíteme guiarte en el sendero correcto.
Reposa sobre mí cuando necesites compañía,
déjame compartir tu tristeza y tu dolor,
¿Cuan buena puede ser una amistad,
si no puedes entender que sí me importas?
Si te llamo amigo,
siempre tu sabrás,
la amiga que siempre tendrás en mí.
NAMASTÈ.

El primer perro transgénico de la historia es, también, un perro fluorescente. Se trata de una hembra de sabueso clonado, se llama Ruppy (contracción de "Ruby" y "Puppy", es decir, "cachorro de color rubí") y tanto ella como sus cuatro hermanos son capaces de producir una proteína fluorescente que, bajo luz ultravioleta, brilla con un intenso color rojo.
El experimento empezó con 344 embriones implantados en veinte perras, lo que dio lugar a siete embarazos. Dos de los fetos no sobrevivieron y murieron a la mitad de la gestación, uno de ellos de neumonía. Pero los otros cinco están vivos, gozan de buena salud y han empezado ya a engendrar sus propias crías fluorescentes.




