El Paleolítico fue la primera etapa de la Prehistoria y abarcó desde el surgimiento del ser humano hasta hace aproximadamente 10.000 años.
En este período se fabricaron las primeras herramientas, se dominó el fuego y se establecieron las creencias.
Fabricacion de herramientas:

Las técnicas de fabricación de instrumentos de piedra evolucionaron con el tiempo. Las primeras herramientas eran cantos rodados que se habían partido al golpearlos entre sí y de los que se aprovechaba el filo cortante. Posteriormente se utilizaron piedras, como el sílex, que se rompían en láminas al golpearlas y que servían como cuchillos y como puntas para las flechas y las lanzas. También se fabricaban bifaces, unas hachas de piedra que cortaban por las dos caras. Otros instrumentos se elaboraban con hueso y madera, como agujas, arpones o anzuelos.
Cazadores y recolectores nómadas:

Los grupos eran pequeños, formados por una o unas pocas familias. Sus miembros se dividían las tareas: por lo general, los hombres se ocupaban de la caza, mientras que las mujeres se dedicaban a la recolección de frutos.
La vida era muy dura y los seres humanos ocupaban casi todo su tiempo en conseguir alimentos. No había protección frente a las enfermedades y cualquier percance, como la rotura de un hueso, un resfriado o un dolor de muelas, podía provocar la muerte. Además, la esperanza de vida era muy corta, de poco más de veinte años.
El arte en el paleolítico:

Primeras creencias:
Nuestros antepasados más lejanos creían en la existencia de fuerzas sobrenaturales que los ayudaban en la caza, favorecían los nacimientos y provocaban las enfermedades y la muerte. Por eso, realizaban ritos para conseguir su favor; para que estas divinidades fuesen propicias, las tribus prehistóricas elaboraban pinturas y esculturas. También se rendía culto a las fuerzas de la naturaleza, a los astros y a las visiones de la imaginación. Los seres humanos comenzaron a enterrar a sus muertos. Celebraban ceremonias funerarias y en las tumbas rodeaban a los difuntos con objetos de valor, como armas o collares.
NAMASTÈ.